martes, 10 de septiembre de 2019

Muerte en Chicxulub. Nuevas pruebas

A lo largo de este blog, hemos sido testigos del largo y difícil camino que ha seguido la hipótesis de la repentina extinción masiva de la fauna del Cretácico (los dinosaurios entre ellos) por el impacto de un meteorito gigantesco, propuesta en 1980 por Walter Álvarez y colaboradores.
Walter Álvarez. Crédito: UC Berkeley

Esto fue revolucionario porque estaba en contra del dogma del "gradualismo" (todo cambio en la Tierra es lento y por causas exclusivamente terrestres) que venía lastrando desde hace siglos a la Geología y la Paleontología, por lo que el rechazo de la comunidad científica fue casi unánime. Solo fue a partir del descubrimiento en 1991 del cráter de impacto de ese meteorito en Chicxulub (Yucatán, México), cuando se empezó a dar crédito a la propuesta de Walter Álvarez. 

Finalmente, en 2010 un comité internacional de 38 expertos confirmaron, en un trabajo publicado en la revista Science, que la extinción del Cretácico de hace 65 millones de años se debió al meteorito de Chicxulub.

Desde entonces, han sido numerosas las nuevas pruebas que respaldan completamente esta teoría. La más reciente se ha publicado en este mes de septiembre de 2019 (1) por un equipo de más de 30 investigadores, liderados por Sean P. S. Gulick de la Universidad de Texas. Este equipo perforó el cráter de Chicxulub obteniendo numerosas muestras geológicas que les permitieron reconstruir el infierno climático producido por el impacto de un gigantesco meteorito.

El conjunto geológico que describen ofrece la mirada más detallada de aquel día e incluye restos de carbón vegetal, rocas y minerales, depositados por el inmenso tsunami que anegó la zona del impacto. Pero los investigadores se muestran aún más interesados en lo que falta: azufre. "Parte de las rocas que hemos estudiado son sedimentos oceánicos que incluyen rocas ricas en azufre como la anhidrita", explica Gulick. Y, sin embargo, no hay rastro de este elemento; una ausencia que apoya la hipótesis de que el impacto del asteroide vaporizó esos minerales ricos en azufre y los liberó en la atmósfera.
Sean Gulik y Joanna Morgan con muestras extraídas en Chicxulub.
Crédito: Universidad de Texas
Catástrofe Climática
Una vez en el aire, el azufre causó estragos en el clima global, la nube bloqueó la radiación solar del planeta y causó un enfriamiento a escala global. Los investigadores estiman que al menos 325.000 millones de toneladas métricas de esta sustancia fueron liberadas en aquel momento. "Modelos climáticos, que habían estimado únicamente 100.000 millones de toneladas de azufre, sugieren una caída global de 25ºC en las temperaturas medias, lo que significa que casi todo el mundo se congeló durante gran parte del año", relata el investigador.

Recreación artística del impacto del meteorito.
Crédito: NASA 
Secuencia Mortal
Los datos obtenidos en las muestras geológicas de la zona cero del cráter de Chicxulub, han permitido al equipo de Sean Gulik  describir con precisión la secuencia de eventos desencadenados en ese fatídico día, cuyas consecuencias superan las previstas inicialmente.

El impacto. Hace 66 millones de años un asteroide de 10 km. de ancho impactó en el mar frente a la actual península de Yucatán (México) con una potencia equivalente a 10.000 millones de bombas tipo Hiroshima. Formó un cráter de 28 km. de profundidad y 180 km de diámetro, que a los pocos minutos había arrojado 25 billones de toneladas métricas de escombros a la atmósfera.

Los tsunamis. Gigantescos maremotos resultantes del impacto se extendieron a través del Golfo de México, destruyendo áreas costeras, arrojando primero escombros hacia el interior y luego absorbiendo todo hacia las profundidades. Las criaturas marinas fueron arrastradas hacia el interior por tsunamis y terremotos, donde se mezclaron y quedaron sepultadas con criaturas terrestres, árboles y animales de río.

Incendios. El asteroide se vaporizó en el impacto y sus componentes se mezclaron con restos de la corteza terrestre. El resultado fue una inmensa acumulación de material incandescente que se elevó en dirección al cielo antes de caer como una montaña de polvo ardiente. Los científicos creen que la atmósfera a 2.500 km alrededor de la zona cero se calentó como resultado de esa tormenta de escombros, provocando gigantescos incendios forestales. Con el tiempo, el material transportado por el aire hacia otras zonas del planeta provocó fuegos masivos en el subcontinente indio.

Azufre. La vaporización de las rocas en el punto del impacto liberó unos 325.000 millones de toneladas métricas de azufre, que modificaron radicalmente el clima del planeta. El azufre se combinó con el agua para formar ácido sulfúrico, que luego cayó como una lluvia ácida, acabando con las hojas de cualquier planta sobreviviente y con los nutrientes del suelo.

Enfriamiento. La nube resultante del azufre y de los incendios ocultó los rayos del Sol, causando un enfriamiento a escala global. Una vez se extinguieron los incendios, la Tierra se sumergió en un período de frío. Las dos cadenas alimentarias esenciales de la Tierra, tanto en el mar como en la tierra, se derrumbaron en ese periodo.

Extinción de seres vivos. Los expertos estiman que en torno a un 75% de todas las especies vivientes se extinguieron como consecuencia del impacto y el cambio climático. Cuando la luz del Sol finalmente consiguió atravesar la nube, los océanos estaban prácticamente vacíos y la Tierra estaba cubierta de cenizas. Las la capa de ceniza y hollín que finalmente recubrió la Tierra indican que los incendios consumieron alrededor del 75% de los bosques del mundo. Entre los pocos supervivientes se encontraban algunos mamíferos que, liberados de la competencia de los dinosaurios, pudieron evolucionar en una amplia variedad de formas.

Meteorito versus Planeta Gigante
Estas enormes catástrofes provocadas en la Tierra por el impacto de un meteorito de 10 km de diámetro serían como una hormiga frente a un elefante, si las comparamos con las que provocaría el acercamiento a nuestro planeta de un astro 66 veces mayor que la Tierra: el supuesto planeta Hercólubus.

Aunque no hubiera un choque físico, el campo gravitatorio de un monstruo de unos 857.000 km de diámetro, cerca de la Tierra, haría estallar en llamas todos los volcanes que arrojarían cantidades inimaginables de polvo, cenizas y azufre a la atmósfera, todas las fallas tectónicas se activarían provocando terremotos de intensidad nunca antes vista hasta ahora, la magnitud de los tsunamis que  se producirían en los océanos haría que el de Chicxulub pareciera una olita en una piscina infantil.

En esta entrada de nuestro blog les recomendamos en su día el visionado de un documental del Canal Historia, "El Fin del Mundo: 3- El Planeta Errante", donde se describe de forma científica los efectos del acercamiento de un planeta gigante a la Tierra...pero de un planeta 17 veces menor que Hercólubus, por lo que los eventos catastróficos que se describen en el documental habría que aumentarlos decenas de veces.

Esperemos que nunca tengamos que verlo.
Fuente consultada: Periódico ABC  (España)


(1) The First Day of the Cenozoic, Sean P.L. Gulik y col. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 9 septiembre 2019.



miércoles, 21 de agosto de 2019

Wikipedia y "Mensajes del Astral": nuevo vídeo HercoBlog

Hemos subido a nuestro canal de YouTube un nuevo vídeo que pone de manifiesto cómo la Wikipedia usa malintencionadamente el libro "Mensajes del Astral", de Hercilio Maes, para desacreditar a "Hercólubus o Planeta Rojo" de VM. Rabolú.

Es una versión en vídeo de la entrada sobre el mismo tema que hemos publicado recientemente en este blog.

Nombre: Mensajes_astral_Hercoblog.mp4
Formato: MP4
Resolución: 1280x720
Duración: 06:15m
Tamaño: 115 MB
Link YouTube: https://youtu.be/R520WL6Aoys 

DESCARGA
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domingo, 28 de julio de 2019

Hercólubus: la Wikipedia vuelve a mentir

Desde este blog hemos demostrado hace tiempo [1] que el artículo que hay en la Wikipedia sobre el planeta Hercólubus, descrito en 1998 por V.M. Rabolú en su libro "Hercólubus o Planeta Rojo", está lleno de mentiras y falsedades con el único propósito de engañar a la opinión pública, para que nadie lea ese libro y pueda formarse una opinión propia sobre el mismo.
En su incomprensible campaña contra el libro "Hercólubus o Planeta Rojo", los autores de este lamentable artículo han añadido un nueva mentira. Está resaltada en amarillo en el siguiente párrafo:
Wikipedia a 27/07/2019. Clic en imagen para agrandar
1956: el médium y abogado brasileño Hercilio Maes (1913-1993) ―quien supuestamente contactaba por vía psicográfica con el extraterrestre Ramatís― nombra a Hercólubus en su obra Mensajes del astral (1956). Allí profetizó que los efectos más catastróficos sobre la Tierra se harían notar en 1999. En las versiones de sus textos posteriores a 2011 no menciona a Hercólubus sino a un «astro intruso».
Esto es completamente falso. En primer lugar, Hercilio Maes fallece en 1993, luego es imposible que cambiara el texto de "Mensajes del Astral" en las ediciones posteriores a 2011 (18 años después de su muerte). 

En segundo lugar, ese libro es la transcripción que hizo Hercilio Maes en 1956 de las enseñanzas recibidas como médium del "espíritu Ramatis", por lo tanto su contenido es el que se le dió en ese momento,  no es algo que Hercilio Maes pudiera cambiar a su conveniencia años más tarde. De hecho, tal como reconoce este artículo de la Wikipedia, el texto de este libro ha permanecido invariable durante 37 años, hasta su fallecimiento en 1993.

En tercer lugar, ya dijimos en su día que cualquiera que leyera alguna de las muchas ediciones en PDF de "Mensajes del Astral", fácilmente encontrables en Internet, podía comprobar que en ninguna de ellas se menciona para nada al planeta Hercólubus, independientemente del año de su publicación. Solo se menciona a un "astro intruso", "planeta purificador", "astro visitante", "astro depurador", "astro indeseable", "planeta inferior", "planeta exilio", "astro", "planeta", etc.

EXAMINANDO "MENSAJES DEL ASTRAL"
Hemos podido conseguir un ejemplar de "Mensajes del Astral", impreso en 1975 por la Editorial Kier (ver imágenes siguientes), por lo que, según este artículo de la Wikipedia, en él debería aparecer la palabra "Hercólubus" por todos lados... pero no es así.
Figura 1. Clic para agrandar.

Figura 2. Clic para agrandar.

En las 385 páginas de este libro, Hercilio Maes/Ramatis emplea 14 términos diferentes para referirse al supuesto cuerpo celeste que se acercaría a la Tierra en 1999...ninguno de ellos es Hercólubus. Los términos empleados, y las veces que aparecen en el texto, son los siguientes:

astro....................... 18 veces
astro intruso .......... 26
astro visitante ........ 1
astro depurador ...... 1
astro indeseable ..... 1
astro purificador .... 1
astro primitivo ....... 1
planeta ................... 11
planeta inferior ...... 7
planeta exilio ......... 1
planeta intruso ....... 7
planeta purificador . 2
planeta primitivo .... 2
orbe intruso ............ 1
Hercólubus ........... 0

Un ejemplo de esto lo tenemos viendo las páginas 48 y 49 de "Mensajes del Astral":
Figura 3. Páginas 48-49. Clic en imagen para agrandar.
En las 80 veces que Hercilio Maes alude en esta obra a un cuerpo celeste, NINGUNA de ellas se refiere a Hercólubus.

CAPÍTULOS CONCLUYENTES
 En "Mensajes del Astral" hay dos capítulos donde se habla con detalle de este cuerpo celeste, y es en ellos donde debería aparecer la palabra "Hercólubus" con mayor extensión y énfasis, si así lo hubiera querido el autor. Los capítulos son:

- Capítulo X: El astro intruso y su influencia sobre la Tierra (página 216).
- Capítulo XI: Los que emigrarán hacia el planeta inferior (página 241).

Los títulos lo dicen todo: ni rastro del término "Hercólubus" y, como ya hemos señalado antes, tampoco en todo su texto (ver imágenes siguientes).
Figura 4. Clic en imagen para agrandar.
Figura 5. Clic en imagen para agrandar.
CONCLUSIÓN
Otra más de sus mentiras que queda al descubierto. En resumen, los autores de este artículo de la Wikipedia contra el libro "Hercólubus o Planeta Rojo" han mentido, mienten ahora y seguirán mintiendo en el futuro. Demostrando una falta absoluta de la más mínima ética, no les importa manchar a la Wikipedia con sus extraños rencores contra V.M. Rabolú y su libro ni engañar a la opinión pública con tal de satisfacerlos. El público, que confía en el prestigio de la Wikipedia, no merece que se le trate de esta manera.

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[1] "Hercólubus: la Wikipedia miente", PDF/A. Link descarga: https://tinyurl.com/y5goo9bx
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miércoles, 17 de julio de 2019

Cambios en los cheksum

Hasta ahora veniamos utilizando en este blog los checksum (hashs) MD5 y SHA-1 como medio de garantizar la integridad de los archivos que se podían descargar desde aquí.
Hoy en día, ya no se consideran seguros dichos algoritmos e incluso los medios criptográficos para conseguir romperlos se han hecho más fáciles y asequibles. 

Por "romper" queremos decir que un atacante puede poner cualquier suma de comprobación MD5 y SHA-1 como válida para cualquier archivo, en vez de un valor único e irrepetible. Es decir, puede hacer pasar un PDF alterado como si fuera el original.

En el caso del MD5, se puede romper en 30 segundos usando un smartphone. Un ejemplo gráfico de esta vulnerabilidad lo tienen en la siguiente imagen:
Crédito: Redes Zone
En su lugar, se recomienda utilizar el hash SHA-256, que hoy en día se considera seguro. Por lo tanto, en los próximos días iremos sustituyendo los valores MD5 y SHA-1, presentes en este blog, por sus correspondientes valores SHA-256.

miércoles, 3 de julio de 2019

Némesis no es Hercólubus

Desde hace tiempo, en varios websites y videos de Internet se vienen afirmando que el planeta Hercólubus, propuesto por V.M. Rabolú en su libro "Hercólubus o Planeta Rojo", era conocido por los antiguos griegos como "Némesis", sin aportar ninguna prueba de ello. Tampoco aparece este nombre por ningún lado en el libro original de V.M. Rabolú.

Evidentemente, estas afirmaciones son completamente falsas y sólo sirven para perjudicar el contenido de "Hercólubus o Planeta Rojo" . 

La antigua cultura griega es quizás la más conocida y estudiada de todas las culturas antiguas en Occidente, tanto por los abundantes restos de todo tipo que han llegado hasta nuestros días, como por la gran conservadora de su cultura: la antigua Roma.

Debido a las naturales limitaciones tecnológicas de la época, la astronomía griega estaba limitada a la observación de cuerpos celestes visibles simple vista: el Sol, la Luna, los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno y las estrellas más luminosas. A pesar de ello, se lograron notables avances, como el catálogo de Hiparco de Nicea con la posición de 850 estrellas. 
Hiparco de Nicea
Pero no hay ninguna prueba de que los antiguos griegos supieran del acercamiento de un planeta rojo procedente de las profundidades del espacio exterior, que incluso hoy en día sería muy difícil de detectar. Tampoco hay en la mitología griega ninguna leyenda acerca de catástrofes planetarias provocadas por un cuerpo celeste que se aproxima periódicamente a la Tierra.

Entonces, ¿qué o quién es Némesis? Tal como ya comentamos en este blog, Némesis es una diosa del Panteón griego que representa a la justicia retributiva, la solidaridad, la venganza, el equilibrio y la fortuna. Su nombre está relacionado con la palabra griega "némein", que significa "dar lo que se debe".

La diosa Némesis ha llegado hasta nuestros días bajo diversas formas artísticas. Dibujadas en vasijas griegas antiguas (Némesis está a la izquierda en todas ellas)...
Izquierda a derecha: ánfora ateniense, hidria ateniense, crátera de Apulia.
Como estatuas...
Grabados y óleos...
También se han descubierto templos dedicados a esta diosa, como el encontrado en 2011 en la ciudad rumana de Alba Iulia.

Templo de Alba Iulia. Crédito: Turism Apulum
La diosa Némesis era también la santa patrona de los gladiadores y soldados, como quedó de manifiesto en el reciente descubrimiento (2019) de un templo suyo bajo las ruinas de un antiguo teatro en Mytilene (Grecia).
Teatro de Mytilene. Crédito: Greek Reporter
Pavlos Triantafyllides
Según medios locales, el templo dedicado a Némesis fue encontrado en la entrada sur del teatro, destinado para más de 10.000 espectadores, bajo grandes bloques de piedra caliza. Los arqueólogos, liderados por Pavlos Triantafyllides, señalaron que la sala tuvo dos fases de construcción, una durante la era helenística, en el siglo III antes de Cristo, y otra durante la era romana, en el primer siglo después de Cristo.

El templo, que también data del primer siglo de nuestra era, fue identificado gracias a un altar de piedra diseñado para ofrendas, así como por inscripciones de sacerdotes y personas prominentes de la época.

Los especialistas destacaron que la existencia del templo en la entrada sur no es sorprendente, ya que en la época romana en el área del escenario se construyó una recinto para luchas de gladiadores. "Dado que sus combates concluyeron con el servicio de la justicia y la concesión de la victoria al mejor gladiador, la existencia de un templo dedicado a Némesis era obligatorio", observó Triantafyllides.

Como hemos señalado en varias entradas de este blog [1, 2], la única asociación real de Némesis con la astronomía la hizo en 1984 el Dr. Richard Muller, cuando empleó este nombre para denominar a la hipotética estrella binaria, compañera del Sol, que explicaba las periódicas extinciones masivas de seres vivos cada 26-27 millones de años.

A partir de ese año 1984, todo lo referente a una posible estrella compañera del Sol es conocido como "la Hipótesis Némesis".



[1] "Némesis, la compañera oculta del Sol". 
[2] "Némesis, la Estrella de la Muerte". 

jueves, 13 de junio de 2019

Descubren los restos de un Apocalipsis

El pasado mes de abril de 2019, un equipo de paleontólogos de la Universidad de Kansas, liderados por Robert DePalma,  hicieron público el hallazgo de un yacimiento excepcional [1].
Por primera vez, se han encontrado víctimas directas del impacto de un gigantesco meteorito en Chicxulub (Yucatán, México) que hace 66 millones de años acabó con los dinosaurios y de la mayoría de las especies vivas. Todos los animales de este yacimiento murieron durante las primeras horas de la catástrofe.

El lugar se llama Tanis, y se encuentra en la formación montañosa de Hell Creek, en Dakota del Norte (EE.UU.). Allí, los paleontólogos hallaron una gran cantidad de fósiles de peces y otros animales exquisitamente conservados. Criaturas que vivían en y alrededor de un río profundamente cincelado en el paisaje y conectado directamente con un antiguo mar interior que quedó destruido de inmediato tras la caída del asteroide.

Principio del Fin
Las ondas sísmicas del impacto levantaron trenes de olas gigantes (un seiche) en las aguas de ese mar interior, hoy desaparecido. Inmediatamente después, millones de pequeñas cuentas de vidrio incandescente, cristalizadas por el tremendo calor de la colisión, empezaron a caer desde el cielo. La lluvia de cristales fue tan intensa que incendió de golpe gran parte de la vegetación en tierra. En el agua, los peces luchaban por respirar mientras esas "perlas mortales" obstruían sus branquias.
Catástrofe en Tanis. Crédito: Robert DePalma
El agitado mar se convirtió en un muro de agua de más de diez metros de altura que avanzó rápidamente hacia la desembocadura fluvial, arrojando a millares de peces de agua dulce hacia un banco de arena e invirtiendo temporalmente el flujo del río. Atrapados por el agua en retroceso, los peces y otros animales fueron, literalmente, acribillados por cuentas de vidrio de hasta 5 mm de diámetro. Muchos quedaron enterrados en el barro. El diluvio de rocas, arena y perlas de vidrio continuó, por lo menos, durante unos 10 - 20 minutos.
Peces fosilizados apilados uno encima de otro, sugiriendo que fueron arrojados a tierra
 y murieron varados en una barra de arena después de que el seiche se retirara. Crédito: Robert DePalma.
Llega el Tsunami
Justo después, una segunda y gigantesca ola inundó la costa y cubrió a las víctimas con grava y sedimentos, sellándolos y preservándolos durante 66 millones de años. En este cementerio fosilizado y único, los peces se amontonan uno encima de otro y se mezclan con troncos de árboles quemados, ramas de coníferas, mamíferos muertos, huesos de dinosaurios, insectos, el cadáver parcial de un Triceratops, microorganismos marinos y amonitas. Y todo ello fue encontrado por el paleontólogo Robert DePalma, y pacientemente desenterrado tras seis largos años de trabajo.
Restos de peces y dos troncos lanzados juntos por el seiche creado por las ondas
sísmicas del impacto del meteorito. Crédito: Robert DePalma. Retoque: HercoBlog.
"Se trata del primer conjunto masivo de organismos muertos asociados al límite KT -asegura DePalma-. En ninguna otra sección del límite KT en la Tierra (la frontera geológica que marca la gran extinción sucedida entre el Cretácico y el Terciario, o Paleógeno) es posible encontrar una colección de este tipo, que consiste en un gran número de especies diferentes y con ejemplares que representan diferentes edades y etapas de la vida de los organismos. Y todos ellos murieron al mismo tiempo, el mismo día".

"Un tsunami -explica el investigador- habría tardado por lo menos 17 horas, o más, en llegar aquí desde el cráter, pero las ondas sísmicas sí que pudieron llegar en pocas decenas de minutos".

Las Perlas de la Muerte
En su artículo, los investigadores explican que incluso antes de que llegara la ola, los peces acipenseriformes (esturiones) encontrados en el lugar ya habían inhalado pequeñas esferas de cristal expulsadas por el impacto de Chicxulub.

"Los peces -explica David Burmham, coautor del estudio- quedaron enterrados rápidamente, pero no tan rápido como para que no tuvieran tiempo de inhalar la eyección que llovía sobre el río. En el fondo, lo respiraron mientras nadaban en la columna de agua. Hemos encontrado pequeñas piezas de la eyección en los soportes óseos de las branquias de estos peces. No sabemos si algunos de ellos llegaron a morir también al respirar esos materiales".
Tectitas, esferas de vidrio de 1 milímetro, recuperadas
del lecho fósil de Tanis. Crédito: Robert DePalma.
"La sedimentación ocurrió tan rápidamente -prosigue Burmham- que todo se ha conservado en tres dimensiones, sin aplastar. Es como una avalancha que se precipita como si fuera un líquido y que después se solidifica. Los animales murieron de forma repentina debido a la violencia del agua. Tenemos incluso un pez que se golpeó contra un árbol y quedó partido por la mitad".

Yacimiento de Tanis, Dakota del Norte, EE.UU. Crédito: University of Kansas

Un Invitado Especial
Este extraordinario yacimiento paleontológico de Tanis tuvo un invitado muy especial: Walter Álvarez, el geólogo norteamericano que en 1980 propuso que el impacto de un gigantesco meteorito hace 66 millones de años fue la causa de la extinción masiva de seres vivos, entre ellos los dinosaurios.

Como ya explicamos en este blog [2], esta propuesta de Walter Álvarez sufrió toda clase de rechazos y críticas por la mayor parte de la comunidad científica, ya que tiraba por tierra el dogma del gradualismo terrestre como causa de todo cambio geológico y paleontológico. Solo en 2013, ¡33 años después!, se ha aceptado, por fin, que el impacto de un enorme meteorito originó la desaparición de los dinosaurios.

Afortunadamente, Walter Álvarez ha podido tener la satisfacción de poder ver con sus propios ojos las pruebas físicas que demuestra que tenía razón.
Walter Álvarez (izquierda) y Robert DePalma en Tanis. Crédito: Robert De Palma.
Fuentes: Periódico "ABC"/Berkeley News/Kansas University.
Comentarios
Se nos olvidaba decir que este yacimiento de Tanis está a 3.000 kms del cráter de Chicxulub (Yucatán, México). Esta masacre a esa enorme distancia del lugar de origen, da una ligera idea de las gigantescas fuerzas que se ponen en acción en este tipo de impactos.

Este Apocalipsis fue provocado por un solo meteorito. ¿Cómo sería entonces el escenario de impactos sucesivos de asteroides/cometas, desviados hacia la Tierra por la entrada en nuestro Sistema Solar de un enorme cuerpo celeste (Némesis y/o Hercólubus)?



[1]"A seismically induced onshore surge deposit at the KPg boundary, North Dakota", Robert A. DePalma et al. Proceedings of the National Academy of Sciences, April 23, 2019 116 (17) 8190-8199.
[2]"La Amenaza Extraterrestre", HercoBlog PDF Edición 2018.

lunes, 10 de junio de 2019

Nuevo PDF: El Asunto Némesis...¡actualizado!

Un nuevo PDF que contiene todas las entradas sobre "El Asunto Némesis" publicadas en este blog. Disponible también en "Zona Download".
Nuevo archivo
Asunto_Nemesis_HercoBlog#2.pdf
En la página 2 aparecía por error la fecha 1986, cuando debe poner 2016. ¡Corregido!

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