viernes, 21 de febrero de 2020

Nueva conferencia de Mike Brown sobre el Planeta 9

El astrónomo norteamericano, Mike Brown, coautor de la hipótesis del Planeta 9, dio el pasado octubre de 2019 una nueva conferencia sobre la búsqueda de este planeta.

El vídeo original tiene unos excelentes subtítulos en español que pueden activar haciendo clic en la configuración del vídeo.
Clic en imagen para agrandar

sábado, 8 de febrero de 2020

Hercólubus: Mentiras al Descubierto

Entre las muchas mentiras que hay en Internet sobre el libro "Hercólubus o Planeta Rojo" de V.M. Rabolú, destacan aquellas que afirman que en este libro hay multitud de datos numéricos sobre este planeta (periodo orbital, distancias, fechas de llegada o avistamiento, etc.) que se han "demostrado" que son falsos. 

De esta malintencionada manera se pretende desprestigiar públicamente a el libro "Hercólubus o Planeta Rojo" y a su autor.

Hemos hecho una recopilación de lo que hay actualmente en Internet a este respecto, que presentamos a continuación:

"Según Rabolú en su libro, Hercólubus habría pasado por la Tierra hace 13 mil años".

"Su obra más conocida es Hercólubus o Planeta rojo (1998), que «predecía» el fin del mundo para el año 2000"

"...un súper planeta que se encontraría en 1998, momento de la publicación de su libro, a unas 500 unidades astronómicas. Y cuando se acerque a unas 4 unidades astronómicas, aproximadamente la distancia que hay entre la Tierra y Júpiter, provocaría la mencionada catástrofe."

"...Rabolú aseguraba que, a partir de 1999, este súper planeta ya sería visible entre los múltiples luceros que vemos en el firmamento cada noche".

"La prueba más evidente de que lo que dice este libro es falso es que Hercólubus ya debió destruir la Tierra el 11 de agosto de 1999".

"El planeta Hercólobus es un gigante con una órbita de 35.000 años alrededor del Sol (aunque en algunas versiones se cita en 13.000 años); en su órbita llega a situarse a ~500.000 km de la Tierra, y específicamente el 11 de agosto de 1999, Hercólobus llegará a ese fatídico punto con consecuencias desastrosas para nuestro planeta...".

"...el librito “Hercolubus o planeta rojo” de V. M. Rebolú no cuenta como fuente (1998). Según este timador, Hercolubus estaría entre Marte y Júpiter ¡en el 2006!".

"Afirma que Hercólubus se encuentra aproximadamente a 500 UA (Unidades Astronómicas) de la Tierra y que cuando esta catástrofe se produzca se ubicará a 4 UA de la misma. Además menciona que en 1999 ya se observaría el planeta como una gran estrella al amanecer".

"Algunos dicen que un planeta nuevo, al que llaman Hercólubus, se hará visible en 1994 y pasará cerca de la Tierra en 1999, causando grandes daños".
  • Como puede verse, ni siquiera se ponen de acuerdo en lo que afirman.
En un trabajo anterior nuestro sobre el lamentable artículo de la Wikipedia contra Hercólubus
La Wikipedia Miente
(principal fuente de mentiras sobre este libro) desenmascaramos este tipo de falsedades que cualquiera podía comprobar simplemente leyendo "Hercólubus o Planeta Rojo", ya que en sus páginas no aparecía ningún dato de esos.

Como mentir no cuesta nada,  volvieron a insistir diciendo "que estos datos y fechas figuraban en las primeras ediciones del libro (se publicó en 1998), pero fueron eliminados en ediciones posteriores".

Un amable lector de nuestro blog nos ha enviado una edición impresa de "Hercólubus o Planeta Rojo" de 1998, por lo que de ser cierto lo que dicen sus detractores, se tendrían que ver claramente todos esos números y fechas.

Hemos hecho un vídeo de esta edición de 1998, página por página, para que nuestros lectores puedan comprobar de forma objetiva lo que realmente aparece en su interior. Este vídeo está disponible tanto en nuestro canal YouTube como en el link "Canal YouTube" de este blog.

Por las limitaciones que pone Blogger a reproducir vídeos en un blog, no podemos ver aquí este vídeo al completo, pero sí un pequeño videoclip del mismo.


A la vista de la prueba documental que presentamos hoy, poco más queda por decir. Creemos que queda bastante claro lo que hay en Internet sobre este libro.

lunes, 20 de enero de 2020

Chicxulub, vencedor definitivo

A lo largo de varias entradas de este blog [1], hemos venido narrando la tortuosa historia del descubrimiento en 1980 por el geólogo Walter Álvarez de que el impacto de un asteroide gigante fue la causa de la desaparición de los dinosaurios (y muchas otras especies) a finales del Cretácico, hace unos 65 millones de años.
Crédito: NASA/Don Davis
Esta rompedora propuesta originó un gran rechazo en la comunidad científica, encerrada desde hace siglos en el dogma del gradualismo. Este rechazo continuó a pesar de la acumulación de pruebas científicas que se fueron encontrando en los años posteriores a favor de Walter Álvarez, como el descubrimiento en 1991 del cráter producido por ese asteroide en la localidad de Chicxulub (Yucatán, México).
Cráter de Chicxulub. Crédito: NASA

Gradualismo: todos los cambios profundos en biología y geología se deben a procesos lentos y de origen exclusivamente terrestre.


Finalmente, en el 2010 un comité internacional de 38 científicos, tras una revisión profunda de todos los estudios publicados, confirmaron [2] que el asteroide de Chicxulub era el causante de la extinción masiva de seres vivos (dinosaurios incluidos) del Cretácico, descartando otras hipótesis anteriormente postuladas, como la del vulcanismo masivo o la del depósito de microtectitas sobre el cráter con 300.000 años de antelación.

Parecía que ya estaba resuelta la polémica...pero no fue así.

Las Traps de Decán
Las Traps (Escaleras) de Decán forman una gran provincia ígnea situada en la meseta del Decán, en el centro-oeste de la India. Es una de las mayores formaciones volcánicas de la Tierra. Se componen de varias capas de inundaciones basálticas solidificadas que abarcan una zona de 500.000 km2 y 2 km de espesor, con un volumen de 512.000 km3.
Las Traps de Decán. Crédito: Wikipedia.
Se formaron hace entre 60 y 68 millones de años, al final del periodo Cretácico. La mayor parte de la erupción tuvo lugar  hace 66 millones de años, casi al mismo tiempo que el impacto del asteroide. Se estima que el área cubierta originalmente por flujos de lava pudo superar los 1,5 millones de km2, aproximadamente la mitad del tamaño actual de la India. La erosión y la tectónica de placas redujeron la región cubierta por las Traps del Decán al tamaño actual (500.000 km2).

Una parte de la comunidad científica, aunque admite la importancia del impacto de Chicxulub (¡no les quedaba más remedio ante la evidencia!), ha seguido proponiendo desde hace décadas que estas gigantescas erupciones volcánicas de Decán fueron la causa principal de esta extinción masiva.

Un nuevo estudio [3], publicado en este año 2020, pone fin a este debate y rechaza el vulcanismo como detonante de la extinción de las especies a finales del Cretácico. En este estudio ha participado la paleontóloga española, Laia Alegret, que comenta la situación que había antes de esta investigación:

"El hecho de que hubiera dos eventos de importancia planetaria que coinciden más o menos en el tiempo ha creado este debate sobre cuál de los dos mecanismos provocó las extinciones: si el vulcanismo pudo debilitar a los ecosistemas y el impacto de un meteorito dio la última puntilla o si fue únicamente el meteorito".

Los volcanes pueden provocar extinciones masivas porque liberan muchos gases, como el SO2 y el CO2, que pueden alterar el clima y acidificar el planeta”, explica Pincelli Hull, autora principal del trabajo y profesora de geología y geofísica en la Universidad de Yale (EE.UU.).

Sin embargo, la actividad volcánica, y el calentamiento asociado, se produjeron antes y después del impacto y no durante las extinciones. La nueva investigación muestra que únicamente el impacto del asteroide coincidió con las desapariciones. Posteriormente, nuevas fases volcánicas ralentizaron la recuperación de los ecosistemas.

No Fueron los Volcanes
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron sondeos y afloramientos de todos los océanos y latitudes, combinaron registros climáticos, bióticos y del ciclo del carbono, obtenidos a partir de sedimentos y fósiles marinos como dientes de pez y conchas, y los compararon con diversos escenarios de erupciones volcánicas e impacto.

El resultado fue la creación de la reconstrucción más detallada de la temperatura global de aquel periodo. “Los modelos que mejor se ajustaron a nuestra curva de la temperatura son aquellos en los que la principal fase del vulcanismo se produjo a finales del Cretácico y que terminó 200.000 años antes de las extinciones y del impacto del asteroide”, añade Alegret.

Los investigadores demuestran de este modo que la mayor parte de la liberación de gas ocurrió mucho antes del impacto del asteroide, y que este fue el único impulsor de la extinción. “Mucha gente ha especulado que los volcanes fueron importantes para el K-Pg, y estamos diciendo que no lo fueron”, recalca Pincelli Hull. Además, los científicos rechazan la hipótesis de que se produjeran erupciones masivas en la región de Decán en India después de la extinción porque “no hay un evento de calentamiento que coincida”.

K-Pg: límite Cretácico- Paleogeno, otra forma de expresar el límite K-T, Cretácico-Terciario, donde se produjo la extinción masiva que estamos comentando.

Un Mal Ejemplo
Han sido necesarios ¡40 años!, decenas de trabajos de investigación [4], comités de expertos y miles de datos recogidos y analizados para convencer a una reacia comunidad científica de que Walter Álvarez tenía razón en 1980, y que el centenario dogma del gradualismo estaba tan muerto como los dinosaurios.
Walter Álvarez. Crédito: Wikipedia
Si este mal ejemplo de falta de objetividad se ha producido frente a un evento conocido como "normal" en el mundo natural (el impacto de un asteroide), podemos imaginar la que ha surgido frente a hipótesis más revolucionarias y rompedoras, como la posible existencia de "Némesis", la estrella binaria compañera del Sol, y no digamos la del planeta rojo Hercólubus, ambas relacionadas no con una sino con extinciones masivas periódicas en la Tierra.

Ya hemos visto a lo largo de este blog cómo se ha mentido sobre ambas, cómo se ignoran los trabajos y datos astronómicos que puedan favorecerlas de alguna manera, etc. Mucho nos tememos que, hasta que no se vea en el cielo algunos de esos supuestos cuerpos celestes, no se admitirá su existencia y, en ese momento, ya será demasiado tarde.

Esperemos que esto no suceda nunca.


[1]"Chicxulub: El Cráter de la Muerte", HercoBlog PDF, edición 2018, página 15. Disponible en "Zona Download".
[2] Ídem, página 21.
[3]"On impact and volcanism across the Cretaceous-Paleogene boundary", Pincelli M. Hull et al., Science, 17 Enero 2020: Vol. 367, Issue 6475, pp. 266-272.
[4] HercoBlog PDF, edición 2019, páginas 37-41. Disponible en "Zona Download".

miércoles, 8 de enero de 2020

HercoBlog PDF 2019

Un nuevo PDF que contiene todas las entradas publicadas en este blog durante el año 2019. Se le ha incluido "El Caso IRAS", que por error no se publicó en la edición 2018.
Disponible en la "Zona Download" de este blog.

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domingo, 17 de noviembre de 2019

¡La Tierra en peligro! ¿Destino? Marte

Parece que, poco a poco, parte de la comunidad científica va admitiendo que la vida en la Tierra depende más de lo que se creía de acontecimientos extraterrestres que están fuera de nuestro control.

Dr. Weronika Sliwa.
Foto: Mieszkaniec
En el pasado mes de octubre de 2019, la prensa se vió sorprendida por las declaraciones públicas que hizo la Dra. Weronika Sliwa, del Planetario del Centro Científico Copérnico en Varsovia (Polonia), en las que aseguraba que es necesario que la humanidad mude de planeta ante graves fenómenos en el espacio que ponen en riesgo nuestra existencia y la de la Tierra..

"No es bueno que las personas solo vivan en un planeta. Hay un dicho que dice que no se ponen todos los huevos en una sola canasta. Nuestro planeta está en peligro de sufrir varias catástrofes cósmicas y fenómenos que podrían aparecer inesperadamente en su superficie. Sería mejor si la humanidad, poco a poco, comienza a pensar en asentarse en otros cuerpos celestes del Sistema Solar y, tal vez más tarde, moverse más lejos. No es bueno que los humanos vivan en un solo planeta”, sostuvo Weronika Śliwa a la agencia de noticias polaca Polishe Press (PAP).

Asimismo, agregó que Marte debería ser la dirección natural de expansión para la humanidad, porque este planeta es muy similar a la Tierra. "Si enviamos personas allí, tenemos que correr riesgos. En primer lugar, el éxito de tal misión estaría lejos del 100 por ciento; la tripulación podría morir. El segundo riesgo es un costo enorme; simplemente costará mucho más de lo que cualquier gobierno quisiera sacrificar ahora", dijo la astrónoma. 
La NASA tiene la orden presidencial de poner humanos en Marte para el año 2030.
Más allá de esos riesgos, recordó que las misiones marcianas no tripuladas fueron generalmente exitosas. "El hombre puede hacer frente a situaciones impredecibles que tienen lugar en misiones no tripuladas. Puede reaccionar adecuadamente para que la misión continúe. Aunque al mismo tiempo requiere instalaciones especiales, como el suministro de aire, que las misiones no tripuladas no requieren".

Esta no es la primera vez que una personalidad científica reconoce que la Tierra pasa por catástrofes que amenazan su existencia. En su día, publicamos la entrevista que se le hizo a la geóloga planetaria de la NASA, Adriana Ocampo, que respondió a la pregunta de que si veía posible o probable que volviera a caer un asteroide tan enorme como el que acabó con los dinosaurios: 
"Nosotros no hablamos de si puede volver a caer, sino de cuándo. Hay una certeza, aunque puede ser dentro de millones de años. Hasta ahora, ha habido cinco extinciones masivas en nuestro planeta...".

 Parece que ese peligro extraterrestre recurrente que nos amenaza puede estar bastante más cerca en el tiempo que dentro de millones de años, como indica el hecho que el administrador de la NASA, Jim Bridenstine, anunció en febrero de 2019 que la agencia espacial estadounidense tiene la intención de realizar una expedición a Marte para mediados de 2030. 

martes, 5 de noviembre de 2019

Una extraña noticia astronómica

A finales del pasado septiembre 2019 saltó a los medios de comunicación la noticia de que un equipo internacional de astrónomos, liderados por el español Juan Carlos Morales, había descubierto [1] un exoplaneta que desafía el modelo estándar, admitido hoy en día, de cómo se forman los planetas alrededor de una estrella.

El planeta descubierto, GJ 3512b, orbita alrededor de la estrella GJ 3512, una enana roja de tipo M  con un tamaño la quinta parte del Sol situada a unos 31 años-luz de nosotros. El problema es que este planeta GJ 3512b tiene una masa mínima 0,46 Mj (Mj=Masa Júpiter), mientras que su estrella anfitriona solo tiene una masa 250 veces mayor. Es decir, GJ 3512b es demasiado grande para orbitar una estrella enana M del tamaño de GJ 3512.

Ilustración del planeta GJ 3512b. Crédito: CARMENES/RenderArea/J. Bollaín/C. Gallego
"Orbitando ese tipo de estrellas, solo debería haber planetas del tamaño de la Tierra o en cierto modo más masivas que las supertierras", dijo Christoph Mordasini, coautor del estudio.

La existencia de GJ 3512b pone en tela de juicio el modelo de disco de acrecimiento, que se utiliza para explicar cómo se forman los planetas en nuestro Sistema Solar. El modelo es ampliamente aceptado por los científicos para explicar cómo se formaron planetas como la Tierra.
Fuente: Cnet 
PRECEDENTE OLVIDADO
Cualquiera que haya leído esta noticia, que ha tenido un gran difusión mediática, podría pensar que esta ha sido la primera vez que se ha descubierto un planeta gigante que pone en cuestión la principal teoría de formación planetaria...¡pero no es así!

En el año 2004 se descubrió el planeta gigante, 2M1207b, que orbitaba a la estrella enana 2M1207 de tipo M también. 2M1207b tiene una masa media de 5Mj mientras que su estrella solo es 25 veces mayor que Júpiter, lo que hace que la relación masa estrella\masa planeta sea de ¡sólo 5 veces mayor!, en vez de 250 veces como en el caso de la estrella GJ 3512.

A pesar de que este es un caso más extremo que el del planeta GJ 3512b, recién descubierto, que cuestionaba 15 años antes la teoría de formación planetaria, de que 2M1207b fue el primer planeta extrasolar descubierto alrededor de una estrella enana, no tuvo el revuelo informativo y científico que ha tenido ahora GJ 3512b. Parece que nadie se acuerda de él, a pesar de la notoriedad que tuvo en su día, porque 2M1207b fue el primer planeta extrasolar que fue fotografiado por primera vez [2], a pesar estar a 172 años-luz del Sol.
Fotografía real de 2M1207b (rojo). Crédito: ESO.
EL PLANETA GIGANTE HERCÓLUBUS
Como ya sabemos, V.M. Rabolú describe a Hercólubus como un planeta rojo gigante, 5 o 6 veces mayor que Júpiter, que se acerca periódicamente a la Tierra, provocando grandes catástrofes en ella. Para poder tener esa periodicidad, Hercólubus debería estar asociado a una estrella binaria con el Sol.

Ya hemos visto en este blog que la presencia de una estrella enana, compañera del Sol (Némesis), es la hipótesis que mejor explica, por ahora, las periódicas extinciones masivas de seres vivos que se dan en la Tierra y las anormalidades gravitatorias que hay en nuestro Sistema Solar. Así pues, Hercólubus podría formar parte de un sistema planetario de la estrella Némesis, lo que no es raro en este tipo de estrellas (400 planetas descubiertos hasta ahora).

El principal inconveniente de esta hipótesis, Némesis- Hercólubus, el enorme tamaño de este planeta respecto a su estrella, desaparece ante los descubrimientos de 2M1207b y GJ 3512b que hemos comentado. Otra prueba más de que lo que describe V.M. Rabolú en "Hercólubus o Planeta Rojo", relativo a este planeta, no es una fantasía sin base alguna, como sus detractores pretenden hacer creer.




[1]"A giant exoplanet orbiting a very-low-mass star challenges planet formation models", J. C. Morales et Al. Science  27 Sep 2019: Vol. 365, Issue 6460, pp. 1441-1445.
[2]2M1207b - first image of an exoplanet.  https://www.eso.org/public/images/26a_big-vlt/

martes, 8 de octubre de 2019

Extinción Young Dryas:más pruebas

En una entrada anterior comentábamos la extinción masiva que se produjo hace unos 12.800 años, en la que desapareció la megafauna existente (entre otros seres vivos) de aquella época. Esta extinción se produjo por un dramático cambio climático, una mini edad de hielo conocida como "Período Younger Dryas" ("Dryas Reciente") que duró unos 1.300 años, atribuido al choque de un cuerpo celeste contra la Tierra.
Recientemente, un grupo de científicos encontró un exceso de platino en material sedimentario extraído de depósitos de turba ubicados en Wonderkrater (Limpopo, Sudáfrica) y asegura que demostraría que la Tierra sufrió «un impacto cósmico» hace 12.800 años, según publicaron en la revista científica Palaeontologia Africana [1] el pasado 2 de octubre de 2019.

El platino analizado suele estar presente en meteoritos y correspondería a ese periodo, por lo que el equipo dirigido por Francis Thackeray afirma que el impacto de «un objeto desintegrado lo suficientemente grande» podría propagar ese elemento químico por todo el mundo. En ocasiones anteriores ya se encontraron restos similares en América, Europa y Oriente Medio, pero es la primera vez que se halla una posible evidencia de ese acontecimiento en África.

Mapa que muestra la ubicación de Wonderkrater, en Sudáfrica, en relación con otros 25 sitios del Dryas Reciente donde también se han encontrado anomalías en las concentraciones de platino (puntos naranja).

La importancia de esta extinción Young Dryas estriba en que, al desaparecer la megafauna (mamuts y mastodontes) las poblaciones humanas prehistóricas de aquella época pasaron de repente (en términos geológicos) de ser nómadas cazadoras y recolectoras a sedentarias y agrícolas, sentando las bases de nuestra actual civilización. Otro evento crítico para la humanidad debido a un impacto extraterrestre.

El interés por esta época es muy elevado entre la comunidad científica, como lo muestra los más de 500 artículos publicados sobre este tema en la última década.

Referencia: Mystery Planet

[1]"The Younger Dryas interval at Wonderkrater (South Africa) in the context of a platinum anomaly", Thackeray, J. Francis; Scott, Louis; Pieterse, P. Palaeontologia africana, nº 54, 02/octubre/2019.