domingo, 6 de agosto de 2017

OSSOS contra el Noveno Planeta

Una de las recientes críticas contra la existencia del Planeta 9 (Planeta X), tal como lo proponen Konstantine Batygin y Mike Brown, provienen del equipo de astrónomos que gestionan el Outer Solar System Origins Survey (OSSOS), un programa de investigación desarrollado para la detección y observación de objetos transneptunianos (TNOs) que se ha llevado a cabo desde el 2013-2017. El resultado final han sido unos 800 nuevos TNOs, de los cuales 4 caen en la categoría de los estudiados por Konstantine Batygin y Mike Brown (semieje mayor que 250 UA).
 Telescopio OSSOS en Hawaii
En un trabajo publicado en junio de 2017, el equipo OSSOS (Shankman el alt.) argumentan que la agrupación orbital de ese tipo de TNOs, en la que se basan Batying & Brown para su Noveno Planeta, no es probable que sea real, es solo aparente. Según ellos, esta agrupación orbital se debe a sesgos observacionales, es decir, a que se han observado solo una pequeña parte del espacio donde hay objetos que comparten sus órbitas. Además, argumentan que los 4 objetos OSSOS, antes citados, no se ajustan al comportamiento esperado según Batygin & Brown, especialmente el llamado 2015 GT50.

Este tipo de objección ha sido respondida por Mike Brown en otro artículo científico de junio 2017, cuyo resumen exponemos a continuación:

"La hipótesis de que un Planeta Nueve masivo existe en el sistema solar exterior en una órbita excéntrica lejana fue inspirada por observaciones que muestran que los objetos con las órbitas excéntricas más distantes en el Cinturón de Kuiper tienen órbitas que están físicamente alineadas, es decir, se agrupan en su longitud del perihelio y tienen planos orbitales similares.

Sin embargo, aún permanecen interrogantes sobre los efectos del sesgo observacional en estas observaciones, particularmente en las longitudes del perihelio. Específicamente, los objetos distantes excéntricos del Cinturón de Kuiper tienden para ser débiles y solamente observables cerca de su perihelio, sugiriendo que las longitudes del perihelio de los objetos distantes conocidos podrían ser fuertemente sesgadas por el número limitado de posiciones en el cielo donde se han realizado los búsquedas profundas.

Hemos desarrollado un método para estimar rigurosamente la longitud del sesgo de perihelio para las observaciones del Cinturón de Kuiper. Encontramos que la probabilidad de que los 10 objetos del Cinturón de Kuiper, conocidos con eje semimajor mayor que 230 UA, sean extraídos de una población con longitud uniforme de perihelio es 1,2%. Combinado con la observación de que los polos orbitales de estos objetos también están agrupados, la probabilidad general de detectar estos dos agrupamientos independientes en una muestra distribuida al azar es 0,025%.

Aunque el sesgo observacional está claramente presente en estas observaciones, es improbable que se explique la alineación observada de los objetos distantes excéntricos del Cinturón de Kuiper
." 

Por otro lado, el equipo OSSOS "olvida" que el modelo propuesto para el Noveno Planeta por Batygin & Brown no se basa únicamente en la agrupación orbital de ciertos TNOs, si fuera así "nunca lo hubiéramos publicado" -afirma Konstantin Batygin. Lo que hace que la propuesta teórica del Planeta 9 sea convincente es su capacidad para explicar simultáneamente:
  1. El agrupamiento orbital de TNOs extremos con semiejes mayores >250UA.
  2. El desprendimiento dinámico del perihelio (punto más cercano al Sol) TNO del planeta Neptuno.
  3. La generación de Centauros perpendiculares de grandes semiejes mayores.
  4. La oblicuidad de seis grados del Sol.
  5. La contaminación de la parte más cercana del Cinturón de Kuiper por órbitas retrógadas.
 Recreación artística del Planeta 9 (Crédito: NASA)
Toda la discusión actual que rodea al nuevo conjunto de datos OSSOS se refiere exclusivamente al punto 1. Además, incluso el objeto anómalo 2015 GT50, descubierto por OSSOS, se acopla a este modelo del Planeta 9 por resonancia orbital.

Además, en julio de 2017, dos astrónomos españoles, Carlos y Raúl De la Fuente Marcos, hicieron un estudio de los nodos orbitales (una novedosa técnica menos expuesta a sesgos observacionales) de 28 TNOs extremos y 24 planetaoides centauros. Los datos obtenidos señalaban la presencia de un nuevo planeta desconocido, coherente con el propuesto por Batygin & Brown. Ver este post.

Una completa discusión sobre todos estos temas la ha hecho recientemente Konstantine Batygin en el blog "The Search for Planet Nine" y está disponible en este PDF en español:

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