miércoles, 20 de diciembre de 2017

Chicxulub: el cráter de la Muerte (y III)

¡Aparece el cráter!
En 1978, los geólogos Glen Penfield y Antonio Camargo Zamaguera estaban realizando prospecciones petrolíferas para la empresa petrolera estatal mexicana, PEMEX, en el Golfo de México, al norte de la península del Yucatán (Mexico). Para ellos emplearon datos del campo magnético y mediciones gravimétricas.

Penfield y Camargo encontraron en los datos obtenidos un enorme arco submarino de unos 70 km de diámetro con una "extraordinaria simetría". Posteriormente, se encontró otro arco en la península del Yucatán, cuyo final apuntaba hacia el norte. Comparando los dos mapas, vieron que los arcos separados formaban un círculo de unos 180 km de ancho, centrado en un pueblo de Yucatán llamado "Chicxulub". A la vista de esto, se llegó a la conclusión que esta estructura fue creada durante un suceso catastrófico en la historia geológica pasada.
Anomalías gravitatorias provocadas por el meteorito en Chicxulub.
Glen Penfield y Antonio Camargo presentaron sus conclusiones en la reunión de la “Society of Exploration Geophysicists” de 1981, pero fueron ignorados al no poder presentar núcleos de rocas u otras evidencias de un impacto.

Alan Hildebran
En 1990, Glen Penfield contacta con el Dr. Alan R. Hildebran, un geólogo de la Universidad de Calgary (Canadá) y ambos pudieron estudiar en el depósito de PEMEX muestras geológicas de esa zona, las cuales mostraban claramente materiales con metamorfismo por impacto, como cuarzo con deformación planar ("shocked quartz") y tectitas, junto con anomalías gravimétricas. En 1991. Hildebrnad, Penfield y otros publican en la revista "Geology" (nº 19, (9): 867-871) el artículo "Chicxulub Crater; a possible Cretaceous/Tertiary boundary impact crater on the Yucatan Peninsula, Mexico", donde describieron las características geológicas y la composición de la estructura de impacto de este cráter, asociándolo a la capa K-T.
Confirmación
En marzo de 2010, y tras una revisión de estudios, 38 expertos de Europa, Estados Unidos, México, Canadá y Japón, confirmaron, en un trabajo publicado por la revista "Science", que la extinción masiva que se produjo hacia finales del período Cretácico, hace unos 65,5 millones de años, y que acabó con el dominio de los dinosaurios en la Tierra, fue originada por el impacto de un asteroide en la penísula del Yucatán (Mexico). Con ello quedan desvirtuadas otras hipótesis anteriormente postuladas, como la del vulcanismo masivo o la del depósito de microtectitas sobre el cráter con 300.000 años de antelación.
Recreación artística del cráter Chicxulub, poco después del impacto hace unos 65 millones de años.
Crédito imagen: Science Magazine. Clic en imagen para agrandar.
Bueno, esta historia de la desaparición súbita de los dinosaurios, y la mayoría de los seres vivos del Cretácico por un impacto extraterrestre, es muy interesante e incluso espectacular, pero no se ve una relación directa con lo expuesto en el libro "Hercólubus o Planeta Rojo" de V.M. Rabolú porque fue un evento único, excepcional, ... ¿o no lo fue?

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