sábado, 10 de febrero de 2018

El Cometa que vino del Frío

Hace unos 12.800 años, (final del Pleistoceno) la Tierra había salido de la última Edad de Hielo: el clima era benigno y los glaciares se habían retirado. Pero algo sucedió de repente, la temperatura del planeta cayó bruscamente, volvió el frío y los glaciares comenzaron a crecer de nuevo, entrando el planeta en un nueva "mini edad de hielo", conocida como "Período Younger Dryas" ("Dryas Reciente"), que duró unos 1.300 años. 

Este cambio repentino provocó una rápida extinción de numerosas plantas, 19 géneros de aves y 35 especies de mamíferos, entre ellos la megafauna (mastodontes y mamuts, entre otros) de la cual se alimentaba las poblaciones humanas prehistóricas, lo que dio lugar a importantes descensos en ellas, incluyendo la desaparición de la cultura paleoamericana (Cultura Clovis) en América del Norte. La escasez de caza resultante pudo obligar a los supervivientes a hacerse sedentarios y empezar a desarrollar la agricultura.
Recreación artística de la Cultura Clovis. Crédito: Mistery Planet
El origen de estos eventos fue muy discutido durante mucho tiempo, sin llegar a una conclusión válida. En octubre de 2007, un equipo de 26 científicos pertenecientes a diferentes Universidades, y encabezado por R.B. Firestone (Lawrence Berkeley National Laboratory, California), publicaron un artículo [1] proponiendo el impacto de un cuerpo extraterrestre (o varios) como su causa principal. 

Su propuesta se basaba en los datos obtenidos en 50 sitios de Norteamérica asociados a la Cultura Clovis, que mostraban una capa rica en carbón vegetal, abundancia de granos magnéticos con iridio, microesférulas magnéticas, hollín, esférulas de carbón, carbón vitrificado conteniendo nanodiamantes y fulerenos con helio extraterrestre, todo esto evidencia un impacto extraterrestre con un subsiguiente incendio global de la biomasa.

Los nanodiamantes tienen un tamaño del orden de nanómetros, es decir, de una millonésima de
Crédito imagen: experdiamant
milímetro, y se forman por el efecto de las altas presiones y temperaturas generadas durante el impacto, que convierten el grafito de la tierra en nanodiamantes que retienen la estructura hexagonal del grafito. Suelen encontrarse a poca profundidad de la superficie.
Por el contrario, los diamantes naturales son más grandes, tienen una estructura diferente, cúbica centrada en las caras, y se encuentran a mayor profundidad.

R.B. Firestone y col., concluyen que, en aquella época, uno o más objetos extraterrestres explotaron sobre el norte de EE.UU., desestabilizando parcialmente la placa de hielo Laurentina y provocando el enfriamiento Dyras Reciente. La onda de choque y el consiguiente pulso térmico de esta explosión, junto con sus efectos medioambientales (incendios masivos e inundaciones), contribuyeron a las extinciones de flora y fauna,  y a los cambios en las poblaciones prehistóricas ya comentados.
Crédito: NASA
Aunque la comunidad científica ya debería de estar escarmentada con el caso del cráter de Chicxulub y la extinción masiva del Cretácico, de nuevo se resistieron a considerar seriamente algo que iba en contra  de su dogma gradualista, así que en el 2011 entonaron el "requiem" por esta hipótesis. Al igual que en el caso anterior, de nuevo los datos experimentales resucitaron a esa hipótesis "muerta".
Isabel Israde-Alcántara

En el 2012, otro equipo de 16 científicos liderados por la Dra. Isabel Israde-Alcántara (Universidad de Michoacana, México) respaldó la propuesta del impacto extraterrestre [2] al encontrar los mismos marcadores de R.B. Firestone en la capa Dryas Reciente de los sedimentos del lago Cuitzeo (México Central).

En el 2013, Michail I. Petaev y col, [3] encontraron platino (abundante en meteoritos y cometas) en cantidades 100 veces superiores a lo normal en la capa Younger Dryas (YD) de núcleos de hielo extraídos en el proyecto "Greenland Ice Sheet Project 2" en Groenlandia. La proporción platino/iridio excedía la de materiales terrestres y extraterrestres conocidos, por lo que los autores la atribuyen al impacto de un meteorito metálico con una composición inusual, derivada de una porción altamente fraccionada de un núcleo protoplanetario.

En 2014, un equipo internacional de 26 científicos [4], pertenecientes a 21 instituciones en EE.UU., España, México, Dinamarca, Países Bajos y Japón, examinaron la distribución geográfica de los nanodiamantes en 24 secciones estatigráficas fechadas de la capa YD, situadas en 10 países del Hemisferio Norte. Encontraron una gran cantidad de ellos dispersos en un área de 50 millones de km2 en tres continentes, en una capa delgada situada a unos pocos metros de la superficie.
Área de dispersión de nanodiamantes en capa YD. Crédito: UCSB
Dado que los nanodiamantes, ciertas clases de vidrio natural, esférulas de carbono y otros materiales encontrados, sólo se forman a temperaturas superiores a los 2.200 ºC, unido al hecho de hallarse a poca profundidad, sugiere que fueron creados por un impacto extraterrestre importante.

En 2017, 13 investigadores [5] encontraron cantidades anómalas de platino en la capa YD de 11 sitios diferentes de EE.UU. Estos resultados concuerdan con los obtenidos en los núcleos de hielo de Groenlandia en el 2013 [3] y llegaron a la misma conclusión.

Wendy S. Wolbach
Finalmente, en este año 2018, un equipo de 24 científicos, liderados por Wendy S. Wolbach (De Paul University, Chicago), hicieron un macro estudio de marcadores geoquímicos e isotópicos con mediciones de la capa YD en más de 170 sitios diferentes en todo el mundo. Los resultados fueron tan masivos que el estudio se tuvo que dividir en dos documentos [6], [7]. Las conclusiones de este estudio señalan que hace 12.800 años, un cometa enorme de unos 100 km de diámetro se desintegró en el espacio exterior, chocando la Tierra con varios fragmentos de él, mientras el resto persiste aún en el sistema solar interior.

Este choque múltiple generó un incendio gigantesco a escala continental, afectando a América del Norte y Sur, Europa y Asia. Los datos recogidos señalan que este incendio abarcó unos 10 millones de km2 de la superficie terrestre, ardiendo el 9% de la biomasa del planeta. Fue considerablemente superior al producido por el meteorito del Cretácico. Los residuos encontrados de esta hoguera mundial son sincrónicos con las concentraciones anómalas de platino de estudios anteriores. Las gigantescas cantidades de polvo y hollín lanzadas a la atmósfera crearon un "invierno nuclear" que, a su vez, se vió reforzado por mecanismos climáticos inducidos, tales como la expansión del hielo marino en el Ártico, cambios en la deriva continental de Norteamérica y los consiguientes cambios en la circulación oceánica. Todo lo cual desencadenó el enfriamiento abrupto del Dryas Reciente, con los drásticos cambios en la flora, fauna y poblaciones humanas prehistóricas que ya hemos comentado.
Hay Algo ahí Afuera
Extinciones masivas en el Pérmico, Cretácico, Eoceno...y ahora al final del Pleistoceno, hace 12.800 años, (¡esto fue ayer por la tarde!, hablando a escala geológica) y todas por impactos extraterrestres. Cada vez está más claro que hay una fuerza desconocida en el espacio exterior, con un reloj mortal en la mano, que decide, de forma ajena a nuestra voluntad, quién vive y quién muere en este planeta y cómo quedan los supervivientes.

REFERENCIAS
[1] "Evidence for an extraterrestrial impact 12,900 years ago that contributed to the megafaunal extinctions and teh Younger Dryas cooling", R.B. Fitestone et al., PNAS, vol. 104, October  9, 2007.
[2] "Evidence from central Mexico supporting the Younger Dryas extraterrestrial impact hypothesis", Isabel Israde-Alcántara et al., PNAS, March 5, 2012.
[3] "Large Pt anomaly in the Greenland ice core points to a cataclysm at the onset of Younger Dryas", Michail I. Petaev et al., PNAS, vol. 110 (32),  August.2013
[4] "Nanodiamond-Rich Layer across Three Continents Consistent with Major Cosmic Impact at 12,800 Cal BP", Charles R. Kinzie et al., The Journal of Geology, volumen 122, numer 5, pp. 475-506, september 2014.
[5] "Widespread platinum anomaly documented at the Younger Dryas onset in North American sedimentary sequences", Christopher R. Moore et al., Scientific Reports volume 7, Article number: 44031 (2017).
[6] "Extraordinary Biomass-Burning Episode and Impact Winter Triggered by the Younger Dryas Cosmic Impact ~12,800 Years Ago. 1. Ice Cores and Glaciers", Wendy S. Wolbach et al., The Journal of Geology, Feb 01, 2018.
[7] "Extraordinary Biomass-Burning Episode and Impact Winter Triggered by the Younger Dryas Cosmic Impact ~12,800 Years Ago. 2. Lake, Marine, and Terrestrial Sediments", Wendy S. Wolbach et al., The Journal of Geology, Feb 01, 2018.

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